La II Feria del Libro de Romance: un fin de semana para celebrar las historias de amor.

Hay proyectos que comienzan como un sueño y que, poco a poco, se convierten en una realidad compartida. Cuando hace un año organizamos la primera Feria del Libro de Romance, lo hicimos con la ilusión de crear un espacio donde lectores y autores pudieran encontrarse, conversar y celebrar un género que, durante demasiado tiempo, ha sido injustamente infravalorado. Hoy podemos decir, con muchísima emoción, que la segunda edición ha superado todas nuestras expectativas.

Los pasados 22 y 23 de mayo celebramos la II Feria del Libro de Romance en la Biblioteca Pública Iván de Vargas, un evento que organizamos en colaboración con la Red de Bibliotecas Públicas de Madrid, a quienes queremos agradecer profundamente la confianza que han depositado en nuestro proyecto. Desde el primer momento nos brindaron todas las facilidades para que esta feria pudiera volver a convertirse en un punto de encuentro para lectores, autores y amantes de la literatura romántica.

Durante dos días, la biblioteca se llenó de libros, firmas, conversaciones y muchísima ilusión. Contamos con la participación de más de 25 autores y autoras, que compartieron con los asistentes no solo sus novelas, sino también sus experiencias, su proceso creativo y su enorme pasión por escribir. Ver las mesas llenas de lectores esperando para hablar con ellos, descubrir nuevas historias o llevarse un libro firmado fue, sin duda, una de las mayores recompensas de todo el trabajo realizado durante los meses previos.

Uno de nuestros principales objetivos al preparar esta edición era demostrar que el romance es mucho más que una historia de amor. Queríamos abrir espacios donde hablar de literatura, de creación y de los muchos caminos que puede tomar este género. Por eso diseñamos una programación de mesas redondas muy variada, que invitara tanto a lectores como a escritores a reflexionar y compartir experiencias.

Hablamos de cómo construir relaciones memorables en Más allá del trope: qué hace inolvidable una historia de amor; debatimos sobre el equilibrio entre erotismo, emoción y desarrollo de personajes en El arte del spicy: erotismo, emoción y personajes; analizamos la importancia de la tensión narrativa en Tensión romántica: cómo mantener al lector enganchado y reflexionamos sobre cómo crear historias de amor auténticas en El amor que sí creemos: cómo construir romances reales.

También quisimos dar protagonismo a otros subgéneros y enfoques. Viajamos al pasado con Cómo se enamoraban antes (y cómo lo escribimos hoy), una mesa dedicada al romance histórico; nos adentramos en los mundos fantásticos con Cuando la magia y el amor se encuentran: romances con fantasía y reservamos un espacio muy especial para hablar de la importancia de la familia, la amistad y los vínculos que van más allá del romance en Escribir relaciones no románticas.

La acogida por parte de los lectores fue, sencillamente, maravillosa. Ver las salas llenas, escuchar las preguntas del público, encontrarnos con lectores que venían desde distintos puntos para asistir a las mesas o conocer a sus autores favoritos nos recordó por qué merece la pena organizar un evento como este. Porque la literatura romántica no solo está viva: está creciendo, evolucionando y reuniendo a una comunidad cada vez más amplia y apasionada.

Queremos agradecer también el enorme trabajo de la Librería Árbol de Papel, que se encargó de cubrir la feria y hacer posible que los asistentes pudieran adquirir las novelas de los autores participantes y llevárselas dedicadas. Su implicación fue fundamental para que la experiencia estuviera completa y para seguir apoyando tanto a los escritores como al comercio local especializado.

Sabemos que no todos pudisteis acompañarnos durante ese fin de semana, y por eso quisimos que parte de la feria también pudiera vivirse después. Hemos grabado varias de las mesas redondas y las estamos publicando en nuestro pódcast, ¡Todos a bordo!. A día de hoy ya podéis escuchar dos de ellas y muy pronto compartiremos otras dos, para que nadie se quede sin disfrutar de las conversaciones que surgieron durante estos días.

Si algo nos ha dejado esta segunda edición es la certeza de que este proyecto tiene sentido gracias a todas las personas que forman parte de él. Gracias a los autores y autoras por confiar en nosotros, a la Biblioteca Pública Iván de Vargas y a la Red de Bibliotecas Públicas de Madrid por volver a abrirnos sus puertas, a la Librería Árbol de Papel por acompañarnos y, sobre todo, gracias a cada lector que decidió dedicar unas horas de su tiempo a celebrar la literatura con nosotros.

Porque, si este fin de semana ha demostrado algo, es que las historias de amor siguen emocionando, reuniendo personas y creando comunidad.

Y nosotros ya estamos deseando empezar a preparar la III Feria del Libro de Romance. Nos vemos allí.

LA INFANCIA DE MUCHOS, OBSESIÓN DE OTROS… ANASTASIA ROMANOV

Una vez en diciembre de Marta Santés.
Por Emma Hurtado

Una vez en diciembre, de Marta Santés, es una de esas novelas que parecen escritas para despertar recuerdos. No solo porque nos transporta a la Rusia imperial de los Romanov, uno de los episodios históricos que más fascinación sigue generando entre los lectores, sino porque bebe directamente del imaginario de Anastasia, la célebre película de animación que marcó la infancia de toda una generación. Desde las primeras páginas, resulta imposible no sentir esa mezcla de nostalgia y emoción al reencontrarse con personajes tan icónicos como Anastasia y Dimitri, reinterpretados aquí con una sensibilidad propia y una profundidad que los hace sentir nuevos.

La novela nos presenta a una Anastasia Romanov que, desde niña, descubre que puede ver fantasmas, un don que decide ocultar por miedo y por la dificultad de convivir con aquello que nadie más puede comprender. Este elemento sobrenatural podría haber quedado como un simple recurso fantástico, pero Marta Santés lo integra con enorme naturalidad en la trama. Los fantasmas no son solo una curiosidad o una herramienta narrativa: forman parte del crecimiento de Anastasia, de su manera de entender el mundo y de enfrentarse a la pérdida. Es un aspecto muy bien trabajado que aporta personalidad propia a una historia que, de otro modo, podría haberse limitado a ser un retelling histórico.

Para mí como lectora, uno de los aspectos que más valoro de la novela es precisamente su capacidad para transmitir las emociones de los personajes. Marta Santés posee una prosa ágil, muy visual y tremendamente envolvente. De verdad sientes que estás metido dentro de las páginas. La lectura fluye con facilidad, pero sin renunciar a construir atmósferas cuidadas ni a profundizar en las emociones de los personajes. Es una novela que puede disfrutarse a cualquier edad, pero que conecta especialmente bien con el público juvenil por su forma de abordar temas universales como la identidad, la pérdida, el primer amor o la búsqueda de un lugar
en el mundo.


El romance merece una mención aparte. La relación entre Anastasia y Dimitri está construida con paciencia y sensibilidad,
permitiendo que el vínculo evolucione de forma orgánica. No se basa únicamente en la atracción, sino en la complicidad, el apoyo mutuo y la confianza que surge entre dos personas obligadas a enfrentarse a circunstancias extraordinarias. En una época en la que
abundan las historias románticas aceleradas, resulta refrescante encontrar una novela que entiende que las emociones necesitan espacio para desarrollarse. Además, huelga decir que todos estamos enamorados de esta pareja en la televisión y poder leer lo que piensan, lo que sienten… es algo mágico.

También hay que destacar el enorme atractivo que siguen ejerciendo los Romanov sobre el imaginario colectivo. Pocas familias históricas despiertan tanta curiosidad como ellos, y Marta Santés sabe aprovechar ese magnetismo sin caer en el exceso de información histórica. La autora utiliza el contexto como un escenario fascinante que potencia la historia personal de Anastasia, permitiendo que incluso los lectores menos interesados en la historia rusa se sientan atrapados por la narración. Todo lo relacionado con el asesinato de la familia y la posibilidad de que Anastasia continuara viva después es algo en lo que todos pensamos (¿Imperio romano de las girls? Puede ser) y Marta nos trae esa fantasía de una forma que te atrapa desde el
principio. Algo que se repite con frecuencia entre los lectores es precisamente esa sensación de estar regresando a una historia querida. Al final, todos vimos y disfrutamos de esa película animada en la que está basada la novela y este libro, es literalmente, como trasladarte a tu infancia con un abrazo.

En definitiva, Una vez en diciembre es una novela que conquista por varios frentes: por la fuerza de su ambientación, por el encanto eterno de los Romanov, por un romance emotivo y bien construido y por una protagonista fuerte. Pero, sobre todo, es un libro que despierta algo muy especial en quienes crecimos con la leyenda de Anastasia: la sensación de volver a casa.